Nos encontramos a veces extraviados, sin saber si vamos o venimos, hartos de vivir lo mismo una y otra vez. Estamos contentos con lo que tenemos, no sabemos lo que queremos. lo único que he conseguido sacar en claro es que en la simplicidad está la verdadera felicidad. Pero una cosa es decirlo y otra conseguirlo. Vivimos en una sociedad alienante, donde impera el tanto tienes, tanto vales. Y el mundo cada vez da más asco. ¿Qué importa de verdad en la vida? Por lo menos sigue siendo hermoso mirar Venecia en medio de la niebla.